#YoMeQuedoEnCasa DĆ­a 66

Pues, por fin, hemos pasado de la fase 0 a la fase 1. No sabƩis las ganas que tenƭa de poder salir, por fin, al paseo los tres juntos. Y, por fin, hemos empezado otra vez a acostumbrar a Gatosa al carricoche (se ve que al escucharnos y vernos a los dos, se altera menos), ademƔs echƔbamos de menos pasear en familia.

Os dejo un esquema de las cosas que se pueden hacer en la fase 1.

La verdad es que me da un poco de cosa cuando salimos de paseo porque nos encontramos a mucha gente sin mascarilla o que van andando por una acera estrecha y piensan que lo mejor es que se baje de la acera una mujer con su carricoche. Pero, la pequeƱaja necesita su dosis de sol diaria.

Con el calor que hace, le hemos comprado ya las primeras prendas de verano, porque le pusiéramos lo que le pusiéramos acababa sudando y todavía no hace suficiente calor para llevarla sólo en pañal. Ya estaba empezando a pensar en hacerle una túnica la romana con alguna de sus gasas.

Esta semana ademƔs hemos empezado a jugar con mƔs cosas para estimular a Gatosa, como con el gimnasio para bebƩs que nos han regalado y con el que disfruta mucho, tanto cuando la tumbamos hacia arriba intentando agarrar los juguetes, como boca abajo con su cojincito.

AdemÔs, en la última cajita que nos ha llegado de Bebénube, nos ha llegado un sonajero mancuerna que no suelta ni cuando la llevamos a cambiarle el pañal.

Esperemos que la situación mejore, ¿Cómo lo llevÔis vosotros?

#YoMeQuedoEnCasa DĆ­a 47

Como ya comenté, Estado de Alarma nos pilló haciendo una visita familiar, y hace casi dos semanas que estamos ya de vuelta en casita.

Y me dirĆ©is «””LOCA!! Con lo bien que estabas en Murcia! ĀæPa’ quĆ© te vuelves?Ā«, pues la verdad, la asquerosa verdad es que por necesidad. El jueves antes de venirnos conseguĆ­ ponerme en contacto con el endocrino, tenĆ­a citada a principios de semana una analĆ­tica de la curva de azĆŗcar, para comprobar quĆ© tal iba esa diabetes que apareció en el embarazo.

La respuesta fue que no lo podíamos retrasar, así que, ya que mi volante médico estaba en mi casa, les pregunté si me podían mandar una copia por si nos paraba la policía. En cuÔnto me lo enviaron por email, empacamos todo y volvimos a casa. Ha sido de las despedidas mÔs amargas que he tenido con mi familia, porque seguimos sin saber cuando volveremos a vernos al estar en comunidades distintas, mi marido sigue muy triste aún porque no pudimos ver a su familia con todo esto. Me gustaría contar alguna super anécdota de cómo mi previsión de pedir el justificante nos ayudó en algún control de carretera, pero no fue así, tuvimos un viaje tranquilo y sin incidentes.

Eso sí, algún caldo que se nos había olvidado en el frigorífico generó vida propia y tuvimos que tirarlo con tupper y todo.

La prueba de la glucosa

Test de O“Sullivan para medir la glucosa

La mañana de la prueba de glucosa me marché en coche (primerita vez que conducía desde que me dieran la baja en la semana 20), con instrucciones biberonciles para el señor Esposo. A saber, que le diera su biberón normal de 120 para desayunar y si se ponía muy rabiosa, permiso para darle otro de 30 ya que yo no tardaría mucho en llegar.

Ā”Ja! Cuando lleguĆ© allĆ­, me enterĆ© que en vez de hacerme la prueba de 60 minutos me tocaba la de 120. AsĆ­ que llame al seƱor Esposo que el biberón de emergencia aumentaba a 60 porque iba a tardar mĆ”s de lo pensado. Ɖl, a su vez, me informó que Gatosa seguĆ­a roque roque. Cuando tocó el segundo pinchazo, me dieron guantes, hidrogel para mĆ­ y para el móvil y un justificante por si me paraba la Guardia Civil (cosa que no pasó). Por cierto, ĀæsabĆ©is que los que llevamos gafas se nos empaƱan con la mascarilla? Un show para conducir asĆ­.

La revisión de los 2 (casi 3) meses y las primeras vacunas

Este lunes tuvimos la revisión de los 2 meses, pero si hacĆ©is nĆŗmeros, Gatosa cumplĆ­a 11 semanas al dĆ­a siguiente, asĆ­ que…

Nos llevamos una alegría con el peso, que ya sabéis que ha sido nuestro martirio particular con esta pequeñaja, ya son 4,880 kgs, con razón empezaba a costarme darle el pecho paseando por el pasillo. Y después tocaron las vacunas.

-ĀæHas traĆ­do la del Rotavirus?
-No sabĆ­a que le tocaba ahora.
-Pues ve a comprarsela.

Crucé a la farmacia de enfrente y se la compré. 93 eurazos por una dosis. La verdad, esperaba que el pediatra me hubiese avisado de que le tocaba esa vacuna cuando me llamó a confirmarme la cita, que en la farmacia podría no haber tenido y en la situación que estamos, estoy como el preso del poema, que no sé cuando son los días ni cuando las noches son.

El rotavirus es una vacuna bebible que se tomó sin problemas, pero ”ay! cuando tocaron las de agujas. Yo no había visto llorar así a mi Gatosa nunca, casi parecía que decía «MamÔÔÔÔÔÔ» con su llanto a pleno pulmón, yo la besé y la acaricié todo lo que pude, pero admito que mi primer instinto fue el de arrancarle la cabeza a la enfermera.

Menos mal que la llevƩ en la mochila portabebƩs, cuando llegamos a la altura de la farmacia tras el pinchazo (unos 5 metros), se habƭa calmado y dormido. AdemƔs, hemos tenido suerte y no ha habido fiebre, aunque sƭ una fuerte mamitis.

Cuarentena en casa

Como ya sabéis, estÔbamos haciendo ejercicio mientras que no estÔbamos en casa. Gatosa hace su rutina superheroica chupiguay después del biberón de desayuno y nosotros nos turnamos, yo sigo con mis sesiones de cardio de entre 30-40 minutos mientras ella desayuna y hace ejercicio; y el señor Esposo lo hace por la tarde.

Mi idea es subirlo a 45-50 minutos la semana que viene.

Para los paseos nos estamos turnando. Si hay que salir a comprar (Ʃse es un trabajo para el seƱor Esposo), salgo yo con Gatosa directamente; pero si no hay compra, sale con ella el que no hubiese salido el dƭa anterior. AdemƔs al llegar a casa, va toda la ropa y los zapatos al cesto y todo directo a la lavadora.

Dato curioso, Gatosa se ha desaconstumbrado del carricoche y ahora, llora cada vez que la metemos dentro. ¿Os ha pasado a alguno mÔs?

Esperemos que la situación mejore, ¿Cómo lo llevÔis vosotros?

#YoMeQuedoEnCasa DĆ­a 26

Como ya comenté, Estado de Alarma nos ha cazado haciendo una visita familiar, y hoy estÔ siendo un día bueno. ¿Qué digo bueno? MUY BUENO.

Nos hemos levantado con calma y tras una generosa tetada, cuando ha tocado el biberón (lactancia mixta), he podido hacer ejercicio, ducharme, lavarme los dientes y ponerme la cremita de la cara sin que Gatosa me reclamara a berridos. Da la sensación de que ella también se va acostumbrando a la nueva situación.

Para hacerle el seguimiento del peso (que cuando llegamos aquí, con un mes de vida, estaba en 3,160 kgs), usamos un peso de mano para maletas de mi santo padre. Ponemos un empapador en su capazo, lo pesamos, la dejamos a ella en pelotilla picada, la dejamos en el capazo y lo volvemos a pesar. Después sólo hay que restar. Pues, esta semana ha superado ya los 4 kilos, en 4,240 estÔ.

Esta semana también hemos tenido la oportunidad de conocer los cólicos del lactante. Menuda frustración aquella.

Las compras online

Bien, pues tras ese aumento de peso. ¿AdivinÔis a quién le aprietan sus bodys? Pues sí, a Gatosa. Resulta que en C&A no quedan bodys de la talla 56 o 60 desde hace un par de días. Y en el resto de comercios online no se comprometen a que llegue antes de 15 días. ¿Y quién sabe si en 15 días le valdrÔn?

Por suerte un amigo me dijo que en el Corte InglƩs tienen artƭculos que se comprometen a entregar al dƭa siguiente. Y eso fueron trompetillas celestiales para mƭ.

No nos vamos a engaƱar. El Corte InglĆ©s es caro, lo es. 40 euros por un 3×2 combinable de artĆ­culos de la selección en los que me llevĆ© los bodys mĆ”s bĆ”sicos, los pantalones mĆ”s sencillos y un pijama. Pero, es cierto que por mĆ”s de 20 euros, al dĆ­a siguiente en casa sin coste adicional.

Cuarentena lejos de casa

Como comentaba antes, estamos haciendo ejercicio. Gatosa tiene su rutina superheroica chupiguay y nosotros buscƔbamos algo para movernos, que a este paso saldremos del confinamiento cuando Gatosa gatee y si nosotros no hacemos ejercicio a ver quiƩn la pilla.

Rutina Superheroica Chupiguay

Estando tumbada

  • 5x bicicleta (piernas pedaleando)
  • 5x flash kick con cada pierna (patada hacia delante)
  • 10x abrazo + wonder woman (estirar los brazos hacia delante y se cruzan delante del pecho)
  • 5x Superman con cada brazo (brazo estirado sobre la cabeza y el otro en el pecho)
  • 5x SĆŗperlopez (los dos brazos estirados sobre la cabeza)
  • 5x Stayin’ Alive con cada brazo (el brazo estirado mientras que el brazo contrario recorre la horizontal)
  • 5x plĆ”tanos con cada mano (agarrar un dedo con la mano)
  • 5x bibliotecarios con cada pie (acariciar la planta del pie para que flexione los dedos)

Visto el espacio reducido del que disponemos, y que no podemos comprar por ello material deportivo, decidimos explorar las opciones que ofrece la Switch.

Nos hemos decantado por Fitness Boxing, y la verdad es que estoy encantada. Yo configurƩ mi perfil para ejercicios tipo cardio y el sr. Esposo para ejercicios tipo fuerza. Sus rutinas se centran mƔs en los golpes y las mƭas mƔs en el ritmo. Sus rutinas llevan menos ejercicios y mƔs largos, y las mƭas mƔs ejercicios pero mƔs breves. No es que estƩ perdiendo peso, pero no estoy ganando y me noto mƔs Ɣgil, que es lo que pretendƭa.

AdemƔs, sudo bastante lo que me permite un hueco justo despuƩs para darme una ducha. Y me permite una pequeƱa rutina de cuidado personal.

A parte, en el aburrimiento del confinamiento he aprovechado para presentar ya la declaración de la Renta. Creo que nunca la he presentado tan pronto…

Esperemos que la situación mejore, ¿Cómo lo llevÔis vosotros?

#YoMeQuedoEnCasa DĆ­a 11

HabĆ­amos decidido, despuĆ©s de los primeros dĆ­as, tomarnos la cuarentena con filosofĆ­a. Ingenua de mĆ­, con un reciĆ©n nacido solo te queda adaptarte o morir… Y el no poder pasearla en su carricoche para tener un rato de descanso, aumenta las posibilidades del segundo resultado.

Como ya comentĆ©, el Estado de Alarma nos ha cazado haciendo una visita familiar, por lo que yo traje 3 cambios completos para el sr. Esposo, para Gatosa y para mĆ­. Bien, el Sr. Esposo y yo nos podemos apoyar con tres cambios, detergente y secadora. Pero… ĀæadivinĆ”is a quiĆ©n no porque crece por horas?

Las compras online

Bien, obviamente nadie (ni siquiera yo) considera que salir a comprarle ropa a un bebé como algo urgente porque se da por hecho que estÔs en tu casa y todo el follón no te ha pillado haciendo una visita. Así que mi salvación particular ha sido la tienda online del C&A, y comprarle un par de conjuntos completos de body y pelele. Aunque va a ser una victoria efímera, apuesto a que tendré que comprar algo mÔs antes de que esto termine.

Y, aunque nos abastecimos de paƱales de sobra al llegar ya que en un mes tendrĆ­amos que volver y eso no caduca, hemos abierto hoy el Ćŗltimo paquete. Nos queda un nĆ” de leche en polvo, no quedan toallitas para el culete para hoy… Al menos aĆŗn nos queda vitamina D.

La pequeƱaja tiene la piel sensible y no le vale cualquier paƱal ni cualquier toallitas, va a tocar hacer la compra por Internet otra vez, no vaya a ser que no haya de su marca y me dĆ© el paseo para nada. A ver como le explico yo al seƱor policĆ­a que hay por el barrio que he ido a comprar pero que las marcas que hay no me valen…

Estoy barajando usar pañales lavables en vez de desechables (reutilizables, ecológicos y sin tener que salir a comprar mÔs), pero como soy profana, primeriza y sé que implican una inversión grande y he decidido lanzar la consulta a Twitter para ver si es buena idea.

Cuarentena lejos de casa

Lo peor estÔn siendo las consultas médicas hemos tenido que hacerlas por teléfono y no sabéis lo difícil que es explicar nuestra situación. Pero el pediatra nos atendió estupendamente y nos dio pautas para controlarle el peso en casa.

Por suerte, mi padre tiene un peso de mano para maletas, asĆ­ que hemos pesado su capazo y luego lo volvemos a pesar con ella dentro. Haga usted su resta.

Por otro lado, terminamos la semana anterior con un brote de crecimiento. Unos llantos todo el día (y toda la noche) y la relación de Gatosa con la teta parecía una canción de Pimpinela. Ni contigo, ni sin ti. Y unos tirones del pezón, unos golpes a mano abierta y unos agarres con esas uñas que mÔs que uñas son garras de velociraptor. Por suerte, después de dos días, parece que el brote ya ha pasado.

Esperemos que la situación mejore, aunque ahora serÔn 15 días mÔs ¿Cómo lo llevÔis vosotros?

#YoMeQuedoEnCasa DĆ­a 4

Cuando se decretó el Estado de alarma habíamos vuelto a Murcia para visitar a la familia con Gatosa.

Y aquí seguimos, 4 días después del Decreto, 5 adultos, 1 perra y 1 bebé de un mes juntos en casa. No diré sin poder salir porque nos estÔmos rotando tres de nosotros para sacar a la perra y un cuarto es el Elegido para la compra. Mi madre queda fuera de toda rotación, porque no se atreve a sacar sola al perro (que son 40 kgs de adorabilidad).

QuerĆ­amos presentar a Gatosa a sus primos, pero con la cuarentena ya establecida nos hemos tenido que conformar con presentarla por videollamada.

Estoy preocupada de que al ser tan pequeña y sin salir a la calle puede coger algo de ictericia. Intentamos que esté frente al balcón el mayor tiempo posible, pero no sé si es suficiente. Llevo desde ayer intentando decidir si subo a la azotea del edificio para que le dé un poco el sol en el carricoche.

De momento, nos apaƱamos asƭ

Mi madre comenta que deberĆ­amos hacer todos un poco de ejercicio para sentirnos mejor. SĆ© que tiene razón, pero (casi siempre hay un pero) sin el traqueo de la salida del carricoche Gatosa solo se echa siesta de 40 minutos durante el dĆ­a… Es decir, que no sólo parezco un mapache, es que me duermo encima (intenta turnarse con ella en brazos, pero mamĆ” es mamĆ”).

Estamos haciendo algunas rutinas de ejercicio con ella:

  • Piernas: bicicletas, patada derecha, patada izquierda, salta, salta
  • Brazos: staying alive, Wakanda forever, Superman con el derecho, Superman con el izquierdo
  • Croqueta (izquierda, centro, derecha, centro)

Esperemos que la situación mejore, ¿cómo lo llevas vosotros?

Al final, se puede

DespuƩs de una llorera importante que ya os contƩ, y una segunda llorera de la que no os dije nada cuando desbaratƩ todo lo que llevaba de la mantita, hemos llegado al dƭa D como se suele decir.

Y, sĆ­ se puede, no sólo me ha dado tiempo a terminar la mantita, sino que ademĆ”s he podido prepararle unos calcetinitos para ponerle en el Hospital. Me siento muy orgullosa, porque a pesar de mi tristeza suprema Sƍ HE PODIDO.